Beta abierta · sin costo

Tu propia radio. Aunque no seas una emisora.

No hace falta transmisor, ni torre, ni permiso de espectro, ni un cuarto con espuma en las paredes. Hace falta una computadora, internet y algo que decir. Lo demás lo ponemos nosotros.

Y una pieza todavía no la tenemos lista. Está dicho aquí abajo, antes de que te ilusiones.

sin torre, sin transmisor,sin permiso de FMtus oyentes

La barrera que desaparece

Lo que ya no hace falta

Montar una radio era caro porque lo caro era el fierro y el permiso. Por internet, eso se cae entero.

  • Ni transmisor ni torre. La señal sale por internet.
  • Ni permiso de espectro. No estás ocupando una frecuencia de nadie.
  • Ni estudio. La cabina se abre en una pestaña del navegador, con tu usuario, desde donde estés.
  • Ni consola ni mezcladora. La mezcla se arma en el programa.
  • Ni instalar nada. Tu música se queda en tu computadora: abres la carpeta desde la cabina y ella la indexa. Los archivos no se mueven ni se copian.

Dos cosas que sí siguen corriendo, y nadie te las cuenta.

La música tiene dueño. Poner canciones al aire, por internet o por FM, se paga a quien lleva los derechos en tu país. No es un trámite nuestro y no te lo vamos a esconder: míralo antes de empezar. Lo que decimos sobre derechos de autor(se abre en una pestaña nueva).

Y la señal, hoy, la traes tú. Es la parte incómoda de esta página y está explicada entera más abajo, no en una nota al pie.

Si eres radioaficionado de banda —HF, VHF, tu licencia y tu indicativo—, esto es otra cosa: aquí la señal viaja por internet y no por el aire. No te sirve para lo tuyo.

La diferencia

Esto no es un pódcast. Es una radio.

Un pódcast es un archivo: cada quien lo baja y lo escucha cuando quiere, solo. Una radio suena en vivo, y los que están escuchando están escuchando lo mismo, al mismo tiempo. Esa diferencia es chica de explicar y enorme de sentir.

  • Tiene programación con horarios, y el sitio muestra qué está al aire ahora y qué sigue.
  • La gente te puede escribir mientras hablas, y lo lees al aire.
  • Puedes mandar un saludo, cortar con una cuña, meter una cortina y volver.
  • Puedes tener a alguien invitado desde otra ciudad, con un enlace, y decidir tú si su micrófono entra.
  • Y hay un número: cuántos te están escuchando en este momento.
Un pódcastEpisodiohoymañanaen un mesUna radioEn vivotodos, al mismo tiempo

Quiénes

Quién arma una radio así

No hay un perfil. Hay ganas, un horario y algo que decir.

  • Una iglesia

    La prédica del domingo, la música, los avisos de la comunidad. En vivo y a la hora de siempre.

  • Un colectivo de barrio

    Lo que pasa en la cuadra, quién arregla qué, la noticia que no sale en ningún otro lado.

  • Estudiantes

    Una radio de la escuela o de la universidad, con turnos y programas, sin pedirle presupuesto a nadie.

  • Alguien que pincha música

    Un set en vivo, con su hora fija, y gente que llega a escucharlo en ese momento y no después.

  • Alguien que ya tiene un pódcast

    Lo que grabas sigue igual. Lo que ganas es el en vivo, la programación y los que escuchan a la vez.

  • Un club o una peña

    El partido comentado, la reunión, la música de la casa. Para los socios y para quien pase por ahí.

Y conviene decirlo: muchas emisoras que hoy están en el dial empezaron así, con alguien con ganas, un micrófono prestado y un horario. Esto no es un juguete, y no lo tratamos como uno.

Sin adornos

Lo que te entregamos hoy, y la pieza que todavía no

Todo lo de abajo está funcionando y no te cuesta nada mientras dure la beta. Pero hay un punto en el que tenemos que ser claros, y es el último.

  • Tu sitio, con tu marca, tu reproductor, tu programación y tus conductores.
  • La cabina en el navegador: lista principal, tanda, explorador de medios y veinte teclas por banco, con diez bancos.
  • Tu carpeta de música abierta desde la cabina, hasta 5.000 audios, con búsqueda por título, artista, disco o archivo.
  • Un catálogo chico de efectos y cortinas con licencia libre, cada uno con su origen anotado.
  • Tu voz desde tu casa, y un invitado desde otra ciudad con un enlace. Con una condición: la computadora donde corre Play tiene que estar encendida, porque es la que arma la mezcla. Si estás sentado en esa misma computadora, ya está cumplida.
  • La bandeja donde caen los mensajes de quien te escucha, y nada sale al aire sin que una persona lo apruebe.

La pieza que falta: por dónde sale tu señal

Todo lo de arriba arma tu radio. Lo que falta es el último tramo: el servidor que le entrega el audio a cada persona que te escucha. Hoy, ese tramo lo tienes que traer tú. Son dos caminos y el barato es el primero.

Se puede hoy

Traes tu propio proveedor

Contratas un servidor de streaming con el proveedor que quieras, y nosotros hacemos el resto.

Consigues un proveedor de streamingEl que tú elijas. Nosotros no te lo vendemos.Te damos los datos y el paso a pasoServidor, puerto, mount, usuario y calidad.Paso a paso para BUTT, Mixxx, SAM o mAirList.Tu sitio reproduce tu señalCon el programa al aire y quién conduce.Y sales al aire hoyEs lo que hace hoy la única emisorareal que usa esto.
  • Te damos los datos de conexión y las instrucciones paso a paso para BUTT, Mixxx, SAM Broadcaster y mAirList.
  • Tu sitio reproduce esa señal, con el programa al aire y cuántos te escuchan.
  • Es exactamente lo que hace hoy la única emisora real que usa esto.
Todavía no

Esperas el nuestro

Tenemos nuestro propio motor de audio. Existe, salió al aire, le arreglamos su defecto grande y todavía no está para entregárselo a nadie.

Esperas nuestro motorSin proveedor y sin codificador propio.en pruebaExiste y ya salió al aireEl 20 de septiembre de 2026,con la radio de demostración.en pruebaPero nunca lo probó una radioSe midió con tonos, en laboratorio,no con música ni con audiencia.en pruebaAsí que no se lo instalamos a nadieHasta que una radio lo pruebe.Te avisamos el día que pase.
  • El 20 de septiembre de 2026 puso una emisora al aire por primera vez: la nuestra, la de demostración.
  • Sale a 256 kbps, medidos a la salida el 20 y el 21 de septiembre.
  • El 21 de septiembre arreglamos el defecto que echaba a los oyentes en cada cambio de canción: antes, quien pedía 12 segundos de audio recibía 3; ahora recibe 12,01.
  • Pero ninguna emisora real transmitió nunca por él, y lo medimos con tonos, en laboratorio y en corridas de 70 segundos — no con música, ni con una audiencia, ni una noche entera.
  • Hasta que eso esté probado no se lo instalamos a nadie, ni gratis.

Dicho sin vueltas: si hoy no tienes por dónde transmitir, nosotros todavía no te podemos poner al aire solos. Te lo decimos ahora y no después. Escríbenos igual: en la llamada te decimos qué opciones hay en tu país y cuánto cuestan, aunque ninguna sea nuestra. El estado de cada pieza de la señal.

Cómo empieza

De la primera escrita a la primera transmisión

Nos escribes qué quieres hacerUn programa los sábados, música toda latarde, la misa del domingo, lo que sea.Hablamos veinte minutosVemos qué computadora tienes, quéinternet, y si ya tienes por dóndetransmitir.Te armamos el sitio y el panelCon tu nombre y tu marca. Tuprogramación, tus locutores, tureproductor.Abres la cabina en el navegadorLista principal, tanda, explorador demedios y veinte teclas por banco. No seinstala nada.Y sales al aireEn vivo, con tu programación. Si todavíano tienes señal, ése es el punto queresolvemos juntos en la llamada.12345

¿Cuánto cuesta?

Nada, mientras dure la beta abierta, y no te pedimos tarjeta. Algún día esto va a tener precio: cuando lo tenga, te lo decimos antes de cobrarte nada, no en una factura sorpresa.

¿Y si no sé nada de esto?

Es lo normal. La cabina se maneja con el ratón, con el teclado y también desde el teléfono, y te acompañamos a montarla la primera vez. En español, nosotros, sin pasar por un formulario de soporte.

¿Me quedo con lo mío?

Tu música nunca sale de tu computadora: la cabina la lee de tu carpeta, no la copia ni la sube. Y tu contenido es tuyo. Qué hacemos con tus datos y con tu audio.

Hablemos

Cuéntanos qué quieres poner al aire

Veinte minutos alcanzan para saber si esto te sirve. Si no te sirve, te lo decimos de frente.

Déjanos al menos un WhatsApp o un correo, para poder contestarte.

Te respondemos por WhatsApp o correo. No compartimos tus datos con nadie.