Preguntas
Las que más nos hacen, agrupadas por tema. Elige el tuyo.
¿Tengo que dejar Zara o Dinesat?
No. Pueden seguir con la música como hasta hoy. Al Aire Radio toma qué está sonando y le da al locutor sus herramientas encima. Si más adelante quieres mover todo, lo hacemos, pero no es el primer día.
¿Tengo que subir mi música a internet?
No. Ése es el punto: tu música, tus cuñas, tus jingles y tus identificaciones se quedan en la computadora de tu emisora, con la consola que ya usas. Por internet viajan las órdenes del locutor y su voz, que son otra cosa y pesan otra cosa. No guardamos una copia de tu discoteca ni la queremos. Acá está dibujado.
¿Y si prefiero que mi música viva en la nube?
También se puede, y ese camino se cobra aparte, también mientras la beta sea gratis. Guardar y servir decenas de gigas de audio cuesta dinero todos los meses y no es un costo que podamos comernos. Te damos el número para el tamaño de tu discoteca antes de que decidas, y si no te conviene te lo decimos: el precio lo conversamos con cada radio según el tamaño de su discoteca. Todavía no se puede contratar: la cuenta del espacio existe por dentro y hoy sólo la puede habilitar la administración de la plataforma, pero las subidas todavía están apagadas, así que el camino no está abierto para nadie. Acá está el estado real de cada pieza.
¿Desde dónde se maneja?
Desde cualquier computadora con internet. El panel y la cabina viven en nuestros servidores, no en la máquina del estudio: entras con tu usuario desde tu casa, de viaje o desde otra ciudad y encuentras lo mismo. Y si quieres tocar música que tienes en tu propia computadora, también puedes: esos archivos no se suben a ningún lado.
¿Puedo hacer el programa desde mi casa?
La voz sí, desde el 21 de septiembre de 2026: entras con tu usuario, o con un enlace de invitado, y tu voz sale al aire por la mezcla de la emisora, siempre que en la radio haya una computadora encendida con Play abierto y el codificador conectado. Y desde ese mismo día, con el permiso de conducir, manejas los decks de Play de la emisora desde el panel —tocar, pausar, siguiente, jingles y cuñas—, con confirmación de esa computadora en cada orden. Cómo funciona el Estudio Remoto.
¿Cuánto cuesta?
Durante la beta, nada. Ni el sistema, ni el sitio web que te diseñamos, ni el montaje. No pedimos tarjeta y no hay ningún cobro automático.
¿Y cuando la beta termine?
Va a haber un precio mensual y todavía no lo fijamos: lo vamos a armar con lo que aprendamos trabajando con ustedes. Te lo decimos antes de cobrarte nada, y decides ahí si sigues. Como no guardamos una tarjeta, no hay forma de que te cobremos por descuido.
¿Qué pasa si un día dejo de pagar?
Tu radio no se calla. El corte apaga el panel, no tu audio ni el sitio público que ya está publicado: tu emisora sigue al aire mientras lo resolvemos.
¿Me puedo dar de alta solo, desde la web?
No, y es a propósito. Primero hablamos: queremos entender cómo transmite tu radio antes de prometerte nada. Si no calza, te lo decimos de frente.
¿Cuánto tarda?
Arrancamos por tu sitio web, que es lo primero que ve tu audiencia. En la reunión te damos la fecha, y esa fecha la cumplimos.
¿Me van a copiar el diseño de otra radio?
No. Diseñamos el tuyo: colores, tipografía, portada y tono, a partir de tu marca. No agarramos una plantilla para pegarle tu logo.
¿En qué países trabajan? ¿En qué idioma atienden?
América Latina y el Caribe. Atendemos en español, por WhatsApp y por correo.
¿Tengo que cambiar de proveedor de streaming?
No. Si ya transmites con alguien, nos das la dirección de tu señal y el sitio la reproduce — es lo que hace hoy La Pachanguera 95.1. También tenemos nuestro propio servidor de audio: desde el 20 de septiembre de 2026 saca al aire nuestra emisora de demostración, a 256 kbps medidos, y el 21 arreglamos el defecto que echaba a los oyentes en cada cambio de canción. Pero ninguna emisora real transmitió nunca por él, así que no te vamos a pedir que seas la primera sin avisarte.
¿Me garantizan alta fidelidad?
Sólo si el audio pasa por nosotros, y preferimos decirlo así de claro. Cuando tu señal sale por nuestro motor, el codificador y el servidor son nuestros y respondemos por cómo suena: nuestro piso es alta fidelidad, MP3 a 256 kbps, 44,1 kHz, estéreo, medido a la salida en la señal de demostración el 20 y el 21 de septiembre de 2026, y por debajo de ahí no le servimos a nadie. Cuando sale por el proveedor que ya tienes, tu audio ni nos pasa cerca: suena como él lo sirva, y si un día te baja la calidad ni nos enteramos ni lo podemos arreglar. Es el precio de quedarte con tu señal — y aun así, mientras ninguna emisora real haya transmitido por nuestro motor, quedarte con la tuya es lo que te recomendamos. Los dos caminos, dibujados.
¿De quién son mis datos?
De tu emisora. Los mensajes de tus oyentes, tus anunciantes y tu programación son tuyos. Puedes pedirnos una copia completa cuando quieras.
Todo lo que hacemos con tus datos, con tu audio y con lo que te escriben tus oyentes está entero en Tus datos y tu audio.