Tus datos y tu audio
Lo que hacemos con lo tuyo, por tema. Ninguna de estas respuestas cambia según el plan: es cómo está construido.
Dónde vive tu audio
El contenido de tu emisora —música, cuñas, jingles, identificaciones— no se sube a nuestros servidores: vive en tus computadoras y suena desde ahí. No guardamos una copia de tu discoteca. Si algún día eliges el otro camino, el de tener tu música en nuestra nube, es una decisión tuya, se cobra aparte y te la explicamos entera antes: qué se sube, dónde queda y cómo te la llevas si te vas. El estado de cada pieza.
La voz de quien entra desde afuera
En el Estudio Remoto, la voz de un locutor o de un invitado viaja cifrada de navegador a navegador hasta Play, en la computadora de tu emisora. Nuestro servidor sólo pasa las señales para que se encuentren y anota quién entró, quién salió al aire y cuándo. No graba esa voz ni la escucha: no pasa por él.
Cada radio, separada
Los datos de tu emisora viven aparte de los de cualquier otra: su propia base y su propia licencia. Ningún equipo de otra radio ve tus oyentes, tus anunciantes ni tus números. No es una opción que alguien pueda desmarcar: es cómo está construido.
Qué guardamos de tus oyentes
Lo que tus oyentes te escriben es tuyo y lo guardamos por ti, para que tu equipo lo trabaje. No lo vendemos, no lo cruzamos con otras radios y no lo usamos para nada más. De quien visita tu sitio guardamos cuentas, no personas: cuántos hay y a qué hora, nunca una ficha de alguien.
Las claves
Las claves de tu audio y de tu correo no se muestran en el panel, ni siquiera a ti. El sitio de producto sólo acepta tráfico a través de Cloudflare.
Los invitados y la computadora de la emisora
El enlace de un invitado vence solo, se revoca en el momento y no crea ninguna cuenta: el invitado nunca ve el panel. La computadora de la emisora se empareja con el panel con un código de un solo uso que vence a los cinco minutos; su credencial se guarda protegida en esa máquina, rota cada día y caduca a los siete, y revocarla desde el panel la corta al instante. El Station Agent sólo habla hacia afuera: nada entra a tu computadora por él.
Lo que sube tu equipo
Cada archivo que sube tu gente se guarda con un nombre al azar y permisos cerrados, y una subida que falla no deja restos. Lo revisamos el 20 de septiembre de 2026; no es una auditoría externa y no lo presentamos como tal.
Si un día dejas de pagar
Tu radio no se calla. El sitio público son archivos ya publicados y tu audio sale por tu señal: ninguno de los dos pasa por el panel. El corte apaga el panel y nada más.
Si un día te quieres ir
Nos pides una copia de tus datos y te la damos: oyentes, anunciantes, programación y el contenido de tu sitio.
Qué no te prometemos
Estamos en beta: no te vamos a firmar un contrato de disponibilidad garantizada, porque no estaríamos en condiciones de cumplirlo. Lo que sí hacemos: si algo se cae, te lo decimos nosotros antes de que lo descubras tú. Y lo que todavía no funciona está listado, uno por uno, en Funciones y su estado.