Al Aire Play

La cabina, en una pestaña del navegador.

Teclas, tanda, principal y explorador. Se abre desde cualquier computadora con internet: no hay programa que instalar ni licencia que pegar a una máquina.

La cabina de Al Aire Play: la lista principal a la izquierda, la tanda de publicidad, el explorador de medios y los bancos de teclas a la derecha.
La cabina de Radio Aurora 98.3, nuestra emisora de demostración. Tema oscuro o claro: lo cambia el locutor. Toca para ampliarla.

Donde haya internet, hay cabina

El Estudio no vive en la computadora del estudio: vive en nuestros servidores. El locutor entra con su usuario desde donde esté y encuentra las mismas teclas, la misma biblioteca y la misma tanda.

  • Desde tu casa, de viaje o desde otra ciudad, con la computadora que tengas a mano.
  • Cada persona con su usuario: se ve quién tocó qué y cuándo.
  • Si la máquina de la cabina se apaga, el panel, tus teclas y tu tanda siguen en el servidor. Lo que vive en esa máquina —tu música local y la mezcla de las voces de afuera— necesita que esté encendida, y lo decimos así.

Tu música, sin subirla

La carpeta de tu computadora, dentro del Estudio

Eliges archivos sueltos o una carpeta entera y el Estudio la indexa: busca por título, artista, disco o nombre de archivo, y filtra por género y década. Le asignas una tecla y suena. Si el navegador lo permite, se acuerda de la carpeta y la reconectas con un clic al volver a abrir.

Los archivos nunca salen de tu computadora. No se suben al servidor, no se copian y no se borran. El Estudio sólo se acuerda de cómo se llaman.

Y lo mismo vale para las cuñas, los jingles y los efectos: el contenido de tu radio no se sube a nuestros servidores. Se queda en tus máquinas y suena desde ahí.

Estudio Remoto · desde el 21 de septiembre de 2026

La voz, desde donde esté. La mezcla, en tu radio.

La cabina en el navegador resuelve una mitad: el locutor entra desde donde esté. La otra mitad es que lo que él hace llegue hasta tu radio, que es donde está la música y donde está el codificador que saca tu señal. Desde el 21 de septiembre llegan su voz y sus órdenes: la voz entra por internet a Play, abierto en la computadora de la emisora, y sale al aire por la mezcla de siempre; las órdenes las ejecuta ese mismo Play y las confirma una por una. A eso le decimos El Puente, y esa máquina es el puente.

Sala de espera y enlaces de invitado

A un invitado le mandas un enlace que vence solo. Lo abre en su navegador, prueba su micrófono y espera. Tú lo pones al aire, lo silencias, lo sacas, o le hablas en privado sin que salga al aire. Un enlace se revoca en el momento y no crea ninguna cuenta: el invitado nunca ve el panel.

Mezcla menos uno y cue privado

Cada persona de afuera oye la mezcla sin su propia voz, para no escucharse con retardo. «Hablar en privado» le habla a una sola sin salir al aire, y «Escuchar en cue» te deja oír en auriculares a quien está en la sala de espera antes de ponerlo al aire.

Atenuación configurable y control local

Cuando alguien habla, la música que toca Play baja sola: tú decides a cuánto y qué tan rápido. Y «Control local», un botón en la cabina física, saca del aire todas las voces remotas al instante y rechaza cualquier orden de afuera hasta que lo sueltes. Si se cae nuestro servidor, la mezcla sigue como estaba.

Lo que necesita, y lo que no promete. Necesita Play abierto en la computadora de la radio, con la salida al aire elegida. Para que dos personas detrás de routers distintos se encuentren, nuestro propio servidor STUN está activo desde el 21 de septiembre de 2026, verificado desde afuera; en datos móviles con NAT del operador puede no conectar igual, porque todavía no hay relé (TURN), y la pantalla lo dice —«Sin conexión directa»— en vez de fingir. Lo que suena desde tu consola no se atenúa desde acá. Cada pieza, con su estado.

Los decks de Play, desde tu casa

Con el permiso de conducir, desde el panel manejas el Play de la emisora: Tocar, Pausa, Siguiente, y los jingles y cuñas del catálogo que Play publica. Cada orden dice «Aplicando…» y se pone verde sólo cuando el Play de la radio confirma que la hizo; si no confirma, no se da por hecha. Y hay una sola mano al mando: el turno se pide, se da o se asigna, y la cabina siempre gana. Desde el 21 de septiembre de 2026, con la condición de siempre: la computadora de la emisora encendida, Play abierto y el codificador conectado.

Station Agent: tu panel sabe qué suena, y lleva órdenes

En esa misma computadora va un programa chico. Se empareja con tu panel con un código que vence a los cinco minutos, le manda un latido cada quince segundos, y le cuenta qué está sonando ahora y qué sigue. Desde el 21 de septiembre también lleva órdenes a tu automatización y no las da por hechas hasta leer de vuelta que se hicieron: RadioBOSS, PlayIt Live, RadioDJ, mAirList (sólo tocar y pausar) y Rivendell (en Linux); de BUTT sólo lee el estado. De ZaraRadio y ZaraStudio, Salamandra, Dinesat, Jazler, SAM, StationPlaylist y WideOrbit sólo lee qué suena, por el archivo que exportan: no se manejan. Lo ves en Transmisión, con la hora del último latido; si deja de latir, el panel dice «sin conexión» a los 45 segundos y no afirma que la radio siga al aire.

Cada adaptador está construido contra la documentación oficial del producto y probado con servidores de prueba que imitan su protocolo, y el panel lo marca «Sin verificar sobre el software real» hasta el primer acuse de una emisora de verdad. Hoy es un ZIP que necesita Python en esa computadora, no un instalador firmado de Windows; todavía no corrió en un Windows de verdad y ninguna emisora lo tiene emparejado.

Por adentro son dos caminos, no uno

Y esa separación es la que hace que ande con el internet que hay, no con el que uno quisiera tener.

Las órdenes

Poner la cuña, saltar, arrancar la tanda. Son unos pocos bytes por toque: llegan igual con una conexión floja, y si se cortan un segundo, la música de tu emisora no se entera. Cada orden vuelve confirmada por la emisora, o no se da por hecha. Desde el 21 de septiembre de 2026.

El navegador del locutorToca un botón.Al AirePasa la orden, no la guarda.El Puente, en tu radioLa ejecuta y la confirma.

Las voces

El micrófono del locutor y el de cada invitado van por su propio camino, en vivo, de navegador a navegador. No hacen fila detrás de las órdenes ni esperan a nadie. Funciona desde el 21 de septiembre de 2026.

El micrófono del locutorY el de cada invitado.Al AireLo encamina en vivo.La mezcla, en tu radioEntra al aire si el locutor lo decide.

Y todo se junta en tu radio, no en la nuestra

La mezcla se arma en la computadora de la emisora: tu música local, la voz del locutor y la de sus invitados salen por una sola salida, la misma que ya entra a tu codificador de siempre.

  • El locutor decide qué micrófono entra al aire y con cuánto volumen.
  • Tu audio no da la vuelta por nuestros servidores, así que no le sumamos retardo.
  • No hay que cambiar de proveedor de streaming para entrar.
  • Y si prefieres el camino contrario —tu música en nuestra nube— también se puede, y cuesta aparte. Los dos caminos, comparados.
Tu músicaDe la máquina de la emisoraEl micrófono del locutorDesde donde estéInvitado 1Desde donde estéInvitado 2Desde donde estéLa mezclaUna sola salida, con todo adentro.Tu codificador de siempreEl mismo que usa tu emisora hoy.Tus oyentesSin enterarse de nada de esto.

Las teclas

El instantáneo con lo que un locutor necesita a mano y sin soltar el aire.

Buscar y marcar

Buscador sobre todos los bancos, favoritos y los últimos usados. Se reordenan arrastrando y el orden queda guardado para la emisora. Y hasta cuatro efectos cortos pueden sonar a la vez, cada uno con su STOP.

Cada botón, a tu gusto

Nombre, atajo de letra, volumen propio y repetición. Se apaga con una salida gradual de 1, 2, 3 o 5 segundos.

STOP

Una tecla que corta todo el instantáneo en el momento. Está ahí porque en vivo hace falta.

Tu señal: la que ya tienes, o la nuestra

Funcionando hoy

Sigue con tu proveedor

Si ya transmites con alguien, nos das la dirección de tu señal y el sitio la reproduce. Es lo que hace hoy La Pachanguera 95.1, al aire todos los días.

En prueba

O la ponemos nosotros

El servidor de audio corre en nuestra nube y el 20 de septiembre puso una emisora al aire por primera vez: nuestra radio de demostración, que desde esa noche sale a 256 kbps medidos. El defecto que echaba a los oyentes en cada cambio de canción está arreglado y medido desde el 21 de septiembre de 2026. Lo que todavía no pasó es lo que importa: ninguna emisora real transmitió nunca por él, y lo probamos con tonos en laboratorio, no con música ni con una audiencia. Tu señal actual sigue siendo el camino que recomendamos.

Tu consola puede seguir

Zara, Dinesat, RadioDJ, RadioBOSS o SAM pueden seguir con la música y avisarle al sitio qué está sonando. No hay que tirar nada el día uno.

Decimos en qué estado está cada cosa en Funciones y su estado.

Alta fidelidad

Alta fidelidad: 256 kbps, y respondemos por ese número

Es de esas cosas que conviene decir antes y no después. Si tu señal sale por nuestro motor, el codificador y el servidor son nuestros: cómo suena tu radio es un número que ponemos nosotros y por el que respondemos. Si sale por tu proveedor de siempre, tu audio ni nos pasa cerca — suena como él lo sirva, y si un día te lo baja, ni nos enteramos ni lo podemos arreglar.

Por nuestro motor: respondemos nosotros

Nuestro piso es MP3 a 256 kbps, 44,1 kHz, estéreo, medido a la salida del motor: 256,0 kbps el 20 de septiembre de 2026 y 255,9 sostenidos el 21, en la señal de demostración. Decimos «alta fidelidad» y a continuación decimos el número, porque un adjetivo solo no compromete a nadie. Es un piso y no un máximo: por debajo de ahí no le servimos a ninguna emisora.

La mezcla de tu radioSale de tu emisora.Nuestro codificadorMP3 256 kbps, 44,1 kHz, estéreo.en pruebaNuestro servidor de audioLo medimos y respondemos por él.en pruebaTus oyentesEscuchan lo que servimos nosotros.

Por tu proveedor: responde él

No te vamos a garantizar una calidad que no servimos nosotros. Ése es el precio de quedarte con tu señal — y aun así, hoy es el camino que te recomendamos, porque el tuyo ya sacó radios de verdad al aire y el nuestro todavía no sacó ninguna.

La mezcla de tu radioSale de tu emisora.Tu codificadorLo configuras tú o tu proveedor.El servidor de tu proveedorNo lo vemos ni lo podemos tocar.Tus oyentesEscuchan lo que sirva tu proveedor.

El estado del motor, con lo que ya arreglamos y lo que todavía no probamos, y la fecha de cada medición, está en Funciones y su estado.

Todo lo que trae la cabina

Función por función, con el estado de cada una.

FunciónQué hace
La cabina: Al Aire Play
La cabina en el navegadorFuncionandoLista principal, tanda de publicidad, explorador de medios y bancos de teclas. No se instala nada, y se abre igual desde la cabina, desde tu casa o desde otra ciudad.
Acomoda la cabina a tu gustoFuncionandoCada persona mueve las columnas, esconde la que no usa y le da más ancho a la que mira todo el día. Se guarda para esa persona en esa computadora, así que el de la mañana y el de la noche no se pisan. Y hay un botón para volver a lo de fábrica.
Tu audio no sale de tu radioFuncionandoNi la música, ni las cuñas, ni los jingles se suben a nuestros servidores: todo el contenido de tu emisora vive en tus computadoras y suena desde ahí. No guardamos una copia de tu discoteca.
Tu carpeta de música, dentro de la cabinaFuncionandoAbres una carpeta de la máquina que estés usando y la cabina la indexa: busca por título, artista, disco o nombre de archivo, y filtra por género y década. Hasta 5.000 audios. Si el navegador lo permite, se acuerda de la carpeta y la reconectas con un clic al volver a abrir; y tienes veinte teclas locales aparte de los bancos de la emisora. Los archivos no se mueven ni se copian.
Teclas instantáneasFuncionandoVeinte teclas por banco y diez bancos, con buscador sobre todos, favoritos y los últimos usados. Se reordenan arrastrando y el orden queda guardado.
Cada tecla, a tu gustoFuncionandoNombre, atajo de letra, volumen propio y repetición. Se apaga con una salida gradual de 1, 2, 3 o 5 segundos.
STOPFuncionandoUna tecla que corta todo el instantáneo en el momento. Está ahí porque en vivo hace falta.
PreescuchaFuncionandoEscuchas en tus auriculares sin que salga al aire, con salida de audio separada.
Entradas y salidas, a tu elecciónFuncionandoEliges el micrófono, la salida al aire y la de auriculares por separado, cuando el navegador lo permite. Si sólo tienes una salida física, lo decimos: un rótulo no separa los auriculares del aire.
Historial de lo que sonóFuncionandoQué sonó cada día y en qué programa, con descarga en CSV. Se anota cuando la pista arranca de verdad: una preescucha o un arranque fallido no cuentan.
Quitar y vaciar sin miedoFuncionandoCada lista se vacía o se quita fila por fila —principal, tanda, teclas, fuentes—, y quitar un archivo local nunca borra el archivo de tu disco.
Editor de audioFuncionandoRecortas, emparejas el volumen, pones entrada y salida y separas una pista en dos, sin salir de la cabina. Cada cambio se puede deshacer.
Efectos y jingles con licenciaFuncionandoUn catálogo con cuatro piezas de licencia libre —aplausos, risas, un barrido y una cama—, cada una con su licencia y su origen anotados. Las escuchas en cue y las agregas a tu biblioteca con un clic. Nada de audio de dudosa procedencia.
Efectos a la vezFuncionandoHasta cuatro efectos cortos sonando uno encima del otro, cada uno con su STOP, y precarga del banco para que no se demoren. Se activa cuando lo quieres; de fábrica viene apagado.
Micrófonos de invitados, en la misma computadoraFuncionandoHasta seis invitados con su propio control de micrófono y auriculares, conectados a las entradas de la máquina donde está abierta la cabina. Entrar desde otra ciudad con un enlace es otra cosa, y también se puede: es el Estudio Remoto, más abajo.
Buscar en PlayA mediasUn solo buscador dentro de la cabina: el audio de la emisora, tu música local, los programas, los eventos de hoy y las notas de relevo, con preescucha desde el resultado. Falta: el buscador de todo el panel: un mensaje, un anunciante o una nota siguen buscándose en su propia pantalla.
Notas de relevoFuncionandoEl locutor que sale le deja dicho al que entra qué pasó en su turno: con autor y hora, pendientes o resueltas, y un atajo a lo que sonó en ese turno.
Se maneja con teclado y desde el teléfonoFuncionandoLas pestañas de la cabina se recorren con las flechas, cada campo tiene nombre para un lector de pantalla y en el teléfono los botones miden lo que un dedo necesita. Medido en navegador el 20 de septiembre de 2026, no certificado por nadie.
Voces del oyente al aireFuncionandoUna nota de voz aprobada pasa a la cola del locutor, con la información de de dónde salió a la vista.
Tu consola actual puede seguirListo, falta conectarZara, Dinesat, RadioDJ, RadioBOSS, SAM, mAirList y las demás siguen con la música y le avisan al sitio qué está sonando. Falta: un ajuste en tu consola para que nos mande el título. Sin eso el sitio muestra la parrilla, que es lo correcto, en vez de inventar una canción.
Dónde vive tu contenido
Estudio Remoto: la voz del locutor, desde donde estéFuncionandoEntra con su usuario desde su casa y su micrófono llega por internet a la mezcla que se arma en la emisora, por un camino aparte del de las órdenes para que el audio no espere a nadie. Hace falta Play abierto en la computadora de la radio, con su salida al aire elegida: esa máquina es el puente. Nuestro propio servidor STUN, verificado desde afuera el 21 de septiembre de 2026, hace que dos personas detrás de routers distintos se encuentren. En datos móviles con NAT del operador puede no conectar, porque todavía no hay relé (TURN): la pantalla dice «Sin conexión directa» en vez de fingir. Funciona desde el 21 de septiembre de 2026.
Un invitado desde otra ciudadFuncionandoLe mandas un enlace que vence solo, lo abre en su navegador, prueba su micrófono y espera en la sala de espera. Tú lo pones al aire, lo silencias, le hablas en privado sin salir al aire o lo sacas, y cada uno oye la mezcla sin su propia voz para no escucharse con retardo. La misma salvedad de la fila de arriba con el NAT del operador. Desde el 21 de septiembre de 2026.
Los decks de Play, desde tu casaFuncionandoCon el permiso de conducir, desde el panel manejas el Play de la emisora: Tocar, Pausa, Siguiente, y los jingles y cuñas del catálogo que Play publica. «Aplicando…» se pone verde sólo cuando el Play de la radio confirma; si no confirma, no se da por hecho. Una sola mano al mando: el turno se pide, se da o se asigna, y la cabina siempre gana. Necesita la computadora de la emisora encendida, Play abierto y el codificador conectado. Desde el 21 de septiembre de 2026.
Atenuación y control localFuncionandoCuando alguien habla, la música que toca Play baja sola: tú decides a cuánto y qué tan rápido. Y un botón en la cabina física —Control local— saca del aire todas las voces remotas al instante y rechaza cualquier orden de afuera hasta que lo sueltes. Si se cae nuestro servidor, la mezcla sigue como estaba: nadie se cae por eso. Lo que suena desde tu consola no se atenúa desde acá, y lo decimos en la pantalla.
El Puente, en la computadora de tu emisoraFuncionandoSon dos piezas en esa máquina: Play abierto hace de puente —recibe las voces, ejecuta las órdenes y confirma cada una— y el Station Agent, un programa chico, se empareja con tu panel, le cuenta qué suena y lleva órdenes a tu automatización. Tu discoteca no se mueve de ahí.
Station Agent: tu panel sabe qué suena en la emisoraListo, falta conectarUn programa chico en la computadora de la radio se empareja con tu panel con un código que vence a los cinco minutos, y desde ahí le manda un latido cada quince segundos y qué está sonando ahora y qué sigue. Lo lee de tu automatización: de RadioBOSS, PlayIt Live, RadioDJ, mAirList y Rivendell por su propia interfaz, y de ZaraRadio y ZaraStudio, Salamandra, Dinesat, Jazler, SAM, StationPlaylist y WideOrbit por el archivo que exportan. Emparejamiento desde el 20 de septiembre de 2026; Ahora y Siguiente desde el 21. Falta: instalarlo: hoy es un ZIP que necesita Python en esa computadora, no un instalador firmado de Windows, y todavía no corrió en un Windows de verdad. Ninguna emisora lo tiene emparejado.
Station Agent: órdenes a tu automatizaciónA mediasLa orden del locutor llega al Station Agent y él la ejecuta en tu automatización, y no la da por hecha hasta leer de vuelta que se hizo. Maneja RadioBOSS, PlayIt Live, RadioDJ, mAirList (sólo tocar y pausar), Rivendell (en Linux), y de BUTT sólo lee el estado. SAM, Dinesat, Jazler y Mixxx no se manejan: de ellos sólo se leen los metadatos. Construido el 21 de septiembre de 2026 contra la documentación oficial de cada producto y probado con servidores de prueba que imitan su protocolo. Falta: verificarlo sobre el software real. Hasta el primer acuse de una emisora de verdad, el panel lo marca «Sin verificar sobre el software real», y eso es exactamente lo que es.
Tu discoteca en nuestra nubeEn construcciónEl otro camino: subes tu música una vez y suena desde nuestros servidores, sin depender de que haya una máquina encendida en la emisora. Este camino se cobra aparte, también cuando la beta sea gratis: guardar y servir decenas de gigas de audio cuesta todos los meses y ese costo no se lo podemos comer. El precio lo conversamos con cada radio según el tamaño de su discoteca, y te decimos de frente si no te conviene. Falta: abrirlo. La cuenta del espacio ya existe por dentro y hoy sólo la puede habilitar la administración de la plataforma, pero las subidas todavía están apagadas, así que el camino no está abierto para nadie.
Tu señal no cambia en ninguno de los dos casosFuncionandoElijas el camino que elijas, la mezcla sale por el codificador y el proveedor de streaming que tu radio ya tiene. No hay que mudar la señal para entrar: es lo que hace hoy La Pachanguera 95.1.

La plataforma tiene su propia página: todo lo que trae el panel y el sitio.